Apego Seguro
Un niño que desarrolla un apego seguro lo logra gracias a que sus padres o principales cuidadores responden de manera comprensiva y atenta a las expresiones emocionales de su hijo, tanto las positivas como las negativas. En otras palabras, los padres actúan con empatía y cercanía sin importar si su hijo está experimentando emociones placenteras o desagradables.
Esta respuesta afectiva favorece que los niños reconozcan y nombren sus propias emociones, lo que les brinda una sensación de aceptación incondicional.
Estos padres demuestran una preocupación genuina por el bienestar emocional de sus hijos, siendo cálidos, afectuosos y siempre disponibles para atender sus necesidades. Además, fomentan la autonomía de sus hijos al ofrecerles la oportunidad de explorar su entorno. No solo permiten la autonomía, sino que la animan y se enorgullecen de los logros, ya sean pequeños o grandes, de sus hijos.
Si te sientes perdida puedes ponerte en contacto conmigo y te cuento cómo podemos trabajar en su sueño.
¡Felices sueños!